tag:blogger.com,1999:blog-27699429.post-1154092010178703962006-07-28T15:06:00.000+02:002006-07-31T11:05:18.676+02:00Me acerco a ellos. Están charlando, animadamente. Con vasos en la mano. - Hombre, ya era hora, donde te habías metido??. – Ángel se levanta del asiento mientras me habla. Su aliento huele a alcohol. A veneno. No quiero olerle el aliento. No quiero estar con ellos, quiero estar con Ann. - Es que…. - Ha estado con una chica impresionante – Ahora es Daniel el que habla. Su voz suena hueca, ronca. - Bueno… si…. Pero…. ¿Y vosotros?, ¿Qué tal vosotros?. - Bueno… hemos quedado para mañana. Ya hemos decidido que las llevaremos a la habitación y nos las follaremos… - Y por qué no lo hacéis hoy??? - No se. Tenían que irse. Hemos quedado mañana en la puerta de la sala Amnesia. Mañana creo que es la fiesta de apertura de la discoteca. Va a estar bien. – A José es al que mas se le nota la borrachera. Apenas se tiene en pie, y las palabras le salen a borbotones, como si se hubiera ido el <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/borracho.0.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/borracho.0.jpg" border="0" /></a>agua de tu casa y, cuando abres el grifo para lavarte, el agua saliera a empujones. José esta vomitando las palabras, arrojándolas contra mi cara, sin darse cuenta que sus palabras huelen a alcohol, a vomito. - Bueno, Y la rubia, ¿Dónde esta?. - Se ha quedado bailando. La he dicho que iba a buscaros. - Habéis quedado para follar, o no quiere?? - Ehhh… Bueno, hemos estado en el servicio de mujeres. - No jodas!?. Y ¿qué habéis hecho? - Me la ha chupado. Ha sido increíble. - ¡¿Qué cabronazo¿! – Los tres me miran directamente a la cara. Sus ojos les delatan. Sus palabras de agrado tratan de ocultar la envidia. Estoy seguro que ellos querrían que una chica les chupara la polla en el cuarto de baño de mujeres. Estoy seguro que desearían poder penetrar a una chica allí mismo, en los sillones. No les importaría que la gente les mirase como unos depravados, como unos repugnantes folladores con tal de poseer a una mujer. - La verdad es que me ha sorprendido. No me lo esperaba. - Joder con Pastor. Por qué no lo celebramos. Vamos a tomar otra copa. – Nos dirigimos a la barra. Pedimos las cuatro copas. Brindamos. Brindamos por mi felación, brindamos por estar los cuatro juntos, como en los viejos tiempos. Brindamos por todas las mujeres del universo. Bebo un trago. Miro hacia la pista de baile. De repente la veo. Es Ann. Esta bailando. Parece hipnotizada por la música. Como una serpiente con el sonido de la flauta. Se mueve como si estuviera flotando. Como si alguien estuviera tirando de unos hilos invisibles que la sujetaran. No me hubiera sorprendido si, justo al lado suyo, no hubiera estado el chico aquel. Sus movimientos estaban acompasados con los de Ann. Su mirada se perdía en el acantilado de sus ojos. Sus manos trataban de abarcar todos los rincones del cuerpo de Ann. Una de las manos se poso, como si fuera una mariposa que cayera grácilmente sobre la punta de un junco, sobre las tetas de Ann. Ella no hizo nada por evitarlo, ni antes, ni después del movimiento. Mis ojos me estaban gastando una broma. Mi cabeza proyectaba imagines irreales. Mis manos temblaban. Mis poros chorreaban sudor. Mis oídos iban a explotar en cualquier momento. De repente me sentí como en una burbuja. <p><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/burbuja1.jpg" border="0" /> Una cápsula del tiempo, en la que podía transformarme en lo que quisiera. Podía aislarme de todo y de todos. Ignorar a los indeseables. Complacer a los desdichados. Y en esa cápsula del tiempo, observaba como la chica con la que, unos minutos antes, había estado en el cuarto de baño, disfrutando de su boca, acariciando los mismos pechos que la mano del otro chico, besando la boca más maravillosa del mundo, se rozaba con otro hombre. No podría describir cual fue mi reacción. No me lo esperaba, simplemente, y, quizás debido a la sorpresa que me lleve en esos momentos, al estupor que sentía al observar la escena, mi reacción fue la de no hacer nada. Me quede quieto, agarrando un vaso con el líquido venenoso que ella me había vertido. Parecía que hacia mucho tiempo que hubiera estado con esa misma chica en el servicio. Parecía que había pasado una eternidad desde que la bese por primera vez, hace tan solo unas horas. El chico cada vez estaba más cerca de ella. Ann, con sus movimientos hipnóticos, conseguía que el chico no apartara la mirada de ella. Los pechos de Ann se hinchaban como globos que fuesen a echar a volar en cualquier momento. Los ojos de Ann miraban a uno y otro lado de la pista, sin armonía, sin precisar un objetivo claro. En unos segundos, mi visión de la chica había cambiado por completo. De considerarla una diosa, una divinidad caída del cielo, <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/diosa.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/400/diosa.jpg" border="0" /></a>se convirtió en el ser más despreciable de la tierra. En el demonio <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/diablo.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/400/diablo.jpg" border="0" /></a>personificado en unos grandes pechos y una mirada cautivadora. El siguiente movimiento de el, no me cojió desprevenido. Fue como si ese acto, fuera el movimiento siguiente. Causa y efecto. El chico se acerco a Ann, muy lentamente. La tenia agarrada por la cintura. Su cabeza se movía muy despacio, demasiado despacio. A lo mejor era que mis neuronas trataban de frenar el movimiento en mi cabeza, para joderme, para enterrarme en mis miserias. El chico la beso. Con ternura al principio, para pasar a la furia unos segundos después. Sus bocas se entrelazaban en un nudo erótico de placer. Sus lenguas cruzaban las líneas enemigas como cohetes lanzados con toda la rabia de la que una persona era capaz de ostentar. Mis manos no paraban de sudar. Tenía que hacer algo, pero… ¿Qué coño hago?. Voy y la digo que es una puta. Que cada segundo que pasa me arrepiento más de haber dejado que se metiera mi súper - pene en su boca. Que es la persona más despreciable que he conocido en mi vida. No serviría de nada. Además no me entendería. Seria como gritar a una pared que, segundos antes, me he follado por un agujero. No me comprendería. Que otra cosa podría hacer. Ir directamente al chico que la esta besando y decirle que esa chica es mía. Que hace menos de media hora estábamos ella y yo, solos, en el servicio de las chicas, con la polla metida en su boca… Tampoco serviría de nada. Además el no tiene la culpa. La culpa la tiene ella. Es una puta, una zorra. Aún así me sorprendo sonriendo. Una sonrisa blanca, perfecta, asoma en mi cara. Mis labios se extienden a lo largo de la piel para esbozar una sonrisa de satisfacción. Al principio no entendía por qué sonreía. Era como si mi cabeza, mis pensamientos, fueran un paso por delante de mi conciencia. Y, como si una iluminación hubiera entrado en mi cuerpo, atravesándolo, me di cuenta de por qué sonreía. No tenía nada que hacer con Ann. Además no me apetecía comenzar una relación en serio con otra chica. Tenia claro que lo único que quería era follar. Saborear otras mujeres, probar el placer de ver desnuda a otra mujer que no fuera la de siempre. <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/chica4.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/chica4.jpg" border="0" /></a><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/chica5.jpg" border="0" /></p><p><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/chica6.jpg"></a></p><p><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/chica7.jpg"><img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/chica7.jpg" border="0" /></a></p><p><a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/chica6.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/chica6.jpg" border="0" /></a> </p><p> Y lo habia conseguido. Había conseguido que una princesa vestida de puta me lamiera mi corazón en forma de pene. Y el chico que la estaba besando en esos momentos, con toda la furia de la que disponía, estaba saboreando mi semen. Ahora mismo, mientras la lengua del chico penetra en la boca de ella, mi semen se esta riendo de el, haciéndole cosquillas en la lengua, escondiéndose entre los dientes de ella, saltando de una lengua a otra, como si fueran camas elásticas. Mi polla ha conquistado la misma boca que, una lengua cualquiera intenta conquistar de la misma forma. Pero lo único que esta consiguiendo es llevarse los desperdicios. En esos momentos Ann y el chico se dirigen hacia el cuarto de baño. Observo como suben las escaleras, como miran a ambos lados y hacia atrás para cerciorarse de que no los ve nadie. Consigo ver como los dos entran al cuarto de baño de las chicas, agarrados de la mano. Como hace unos minutos hizo conmigo. Pero mi corazón no enloquece. Mis pulmones siguen conservando todo el oxigeno disponible. Si. He ganado. Soy mejor que tú. Soy mas grande que cualquier ser viviente. Mi semen ha penetrado en su interior. Y tú, gilipollas, te contagiaras de mí, de mi líquido blanco. <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/corridas4.jpg"></a> No siento remordimiento, no siento enfado. Siento paz conmigo mismo. Siento que en ese preciso momento, ningún hombre o mujer seria capaz de hacerme daño. Soy Dios. Un Dios que elige la boca en la que eyacular, un Dios que se ríe de su propia creación. Soy un Dios que quiere dejar de serlo para convertirse en escritor. Un Dios escritor. O un Escritor – dios. Noto algo en la espalda. Me doy la vuelta. Mi sonrisa sigue en mi cara. Me sorprende la visión que tengo. Es la amiga de Ann. </p><p><span style="font-size:78%;"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/400/chica%20fea.jpg" border="0" /></span></p><p><span style="font-size:78%;"></span> </p><p><span style="font-size:78%;"> "amiga fea de Ann"</span></p>Al contrario de la mía, su cara esta seria. Su ceño fruncido en una caricatura de si misma. Sus ojos entrecerrados, tratando de penetrar en mi cerebro. Intentando descubrir mis pensamientos. Abre los ojos. No lo ha conseguido. Mi sonrisa la ha descentrado. No se lo esperaba. - Veo que por lo menos te lo has tomado bien… - Si. No me importa. Puede hacer lo que le de la gana. - Estuve a punto de avisarte. Pero, en el último momento, pensé que no debía meterme en asuntos que no me convenían. - Si me hubieras avisado antes, no te hubiera hecho caso. Me había cegado. Mis ojos me engañaban y me forzaban a seguir con ella. - Por lo menos te has dado cuenta. Ann jamás ha tenido un novio formal. Lo máximo con lo que ha estado saliendo con el mismo chico han sido de tres meses. Y aun así se follaba a todo el que quería. Pero es mi amiga. Y la quiero. - De todas formas yo tampoco quería tener nada serio con ella. Lo único que quería era poder estar con ella. A solas. - No te preocupes. Podrás ver a muchas chicas desnudas, en tu cama. Eres un chico inteligente, educado, guapo… - No lo dirás en serio. Solo lo dices para animarme. - No, no… en serio. Cuando leí tu poesía, lo primero que pensé fue que nunca me habían escrito nada parecido. Pensé que el destinatario de esa nota jamás entendería su significado. Ann no es así. Le importa una mierda la poesía, el amor, el compromiso. Lo único que la interesa es vivir la vida. El momento. Por unos instantes, pensé que esa poesía iba dirigida a mí. Y que me la había mandado un príncipe azul, que había venido a caballo desde la Tierra Media, para librarme del yugo de la maldición que me persigue desde que nací. - Y cual es esa maldición, si se puede saber. - Pues que los chicos siempre me miran como una chica simpática. Pero nada más. - No eres tan fea. Lo que pasa es que Ann es demasiado guapa, quizás. - Quizás. - Pero tienes razón en una cosa. - En que - Eres bastante más simpática que Ann. Además eres muy inteligente. Se nota cuando hablas. Me siento bien a tu lado. - Muchas gracias. Bueno. Ahora que ya sabes mi secreto y el de Ann, te dejo. Seguro que tus amigos te están esperando para iros a otro lado… no se… - Me da igual. Quieres salir a dar una vuelta?? – Mi voz tenía vida propia. Cuando el sonido de mi voz llego a mis oídos no podía creer lo que acababa de decir. Mi cerebro comenzó a martirizarme de nuevo. “Pero que coño estas haciendo, Pastor. Deja a esta fea y vete con Ann. Dila que quieres estar con ella. Métele el pene de nuevo en la boca. Haz lo que sea, pero con ella no, Pastor. Con ella no:”. “Tu que coño sabrás. Un cuerpo escultural y una cara bonita no lo es todo. Me gustaría que Ann se consumiera en su propia escultura. Que su cara, por arte de magia, se transformara en la cosa más horrible de la Tierra. Me gustaría poder ver como reacciona. Como, al ver deformado su regalo mas preciado, la cara, intentara cortarse las venas pensando que no existe absolutamente nada más en el mundo. Solo su cara. Su cuerpo, tratando de buscar una justificación a lo que ha pasado, en vez de asumir la realidad del hecho. Nadie puede vivir eternamente de un físico bonito. Nadie es capaz de mantener un cuerpo bonito eternamente. En el mundo hay algo más que los cuerpos. Flotando, en el aire, existen pensamientos, ideas, sugerencias, sueños, aspiraciones. Y todas esas cosas que flotan en el aire, volando por encima de nuestras cabezas, si no las usas, si no consigues agarrar una de esas ideas, desaparecen, se evaporan. Como palomas que retoman el vuelo al paso de una persona. Se dispersan, ante la amenaza. Y, en este caso. La amenaza más grande, más importante, es el cuerpo. El mantenimiento del cuerpo exclusivamente, producirá la desaparición de la especie humana. No. No me interesa Ann. No quiero estar con ella”. Al final conseguí dominar a mi mente, conseguí salir, un pie después del otro, por la puerta. Antes les explique a mis amigos que me iba a casa. Que no me encontraba demasiado bien. - Pero, espera y te acompañamos… - No, no, da igual. No os preocupéis. Divertiros. Mañana nos vemos. - Bueno, como veas. – Daniel, José y Ángel, siguieron la fiesta hasta después del amanecer. Acudieron a las habitaciones sobre las 10 de la mañana. Yo, a esa hora trataba de conciliar algo de sueño. Mis parpados se cerraron solamente debido al peso de tenerlos abierto durante mas de 24 horas, pero no porque tuviera sueño. Antes de que mis parpados se negaran a seguir enseñando al mundo mis ojos, había estado leyendo a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Miller">Henry Miller</a>. Había comenzado a iniciarme en el tortuoso mundo de este autor, singular donde los haya. Yo había llegado sobre las 8 de la mañana a la habitación. No tenia sueño y decidí ponerme a leer un rato, tumbado en la cama, con un cigarro sujeto a la comisura de los labios por el pegamento invisible de mi saliva. Antes de encontrarme leyendo en la habitación, había dado ese paseo que le había prometido a la amiga de Ann. No le pregunte el nombre y ella a mí tampoco. No hacia falta. Sabía perfectamente quien era. Era yo. Era mi reencarnación, mi alma gemela. Era mi antigua alma. Era la hermana del alma que tenia encerrada en mi maleta, a la espera de su muerte. Mi desesperación amaino una milésima de segundo al enterarme de que otra persona, igual que yo, no deseaba poseer su alma. Quería cambiarla, arrebatarle a otra persona su esencia, para inyectársela a si misma. Estuvimos hablando de literatura. Estuvimos hablando de nuestros autores preferidos (para ella, su autor preferido era <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Baudelaire">Bodeleare</a>). Estuvimos comentando <a href="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/1600/BAUDELAIRE.0.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/456/2922/320/BAUDELAIRE.0.jpg" border="0" /></a>nuestras pasiones, nuestros sueños y frustraciones. La hable de mi nuevo libro, de mis impulsos incontrolables de escribir una novela, de querer ser escritor. Ella me estuvo hablando de su sentimiento de inferioridad, de su deseo de ser un poco más bella, sin perder ni un ápice de su cerebro. Ella quería ser medico. Este año tendría que examinarse de los exámenes del MIR. Deseaba encontrar a una persona sensible, atenta, pero sobre todo humana. Que no tuviera en consideración el aspecto, la religión o cualquier otro motivo de discriminación que tanto están de moda en la “decadente sociedad capitalista”. Decidimos terminar el paseo en la otra punta del puerto, al lado de los bares de copas. Nos quedamos un rato esperando a que pasara un taxi. Yo decidí ir andando hasta el hotel. Al cabo de unos veinte minutos me encontraba tumbado en la cama con el “Trópico de Cáncer” de Henry Miller entre mis manos. Estaba cansado. Estaba aturdido. Pero lo más importante es que Ann, la puta de Ann, estaba completamente olvidada.Pastornoreply@blogger.com