UN LUNES CUALQUIERA
Ya es lunes. Estoy esperando a que llegue el metro. Ahí muy poca gente en el anden. Los trabajadores van cogiendo sus vacaciones. Yo no tengo vacaciones. No tengo derecho a vacaciones. El contrato que me ofrecieron en su día incluía en el sueldo el pago de las vacaciones. Es decir, las vacaciones no las disfruto, sino que me las pagan con el salario. Si no fuera porque no he aceptado renovar. Si no fuera porque quiero ser escritor, tendría que pasarme todo el verano encerrado en la puta oficina. Viendo como los demás se van y regresan contando sus vacaciones, restregándome en la cara lo bien que se lo han pasado en este sitio o aquel. Solo hay una cosa que me consuela. Saber que son seres inferiores. Que la sociedad es un rebaño de ovejas con una necesidad imperiosa de fracasar en la vida. No se dan cuenta que no hacen lo que les gustaría hacer, que no dicen lo que les gustaría decir. Que no tienen cojones para agarrar la vida por los cuernos, para plantarse delante de Dios, en el juicio final y decirle que ellos si hicieron su vida, y que, cuando Dios les enseñe la historia de su vida, poder sentirse orgulloso, poder sonreír delante de los demás juzgados y demostrarles que ellos si fueron capaces de ir detrás de sus sueños. La gente es ciega, sorda, muda. Es un ser inerte rodeada de miedos, de necesidades inventadas por la propia sociedad. Yo no quiero ser así. No quiero pasarme el resto de mis días tratando de consolarme por no haber intentado cumplir mis sueños. No quiero verme postrado en una cama, a punto de dar mi ultima calada de aire, y saber que no he sido nadie en la vida, que mis sueños, solo fueron eso, sueños, imaginaciones, cosas de imbeciles. No quiero estar delante de mis hijos, en mi casa, con mi esposa, viéndoles las caras, observando mi propio reflejo. Ver que ellos tampoco serán nada. Que sus vidas estarán predispuestas al fracaso. Observar como sus almas se hunden en el fondo de su corazón, ocultando sus aspiraciones, haciéndoles débiles. Tratare de hacer realidad mis ilusiones. Llega el tren. No hay casi gente. Me siento al lado de la puerta. Saco el libro que me estoy leyendo en esos momentos. 1984, de George Orwell. Es un libro fantástico. George ha conseguido crear un mundo paralelo, que parecería irreal si no conociera mi propio mundo. En este libro hay una habitación. La habitación 101, donde, si GEORGE ORWELL entras,
te aparecerá tu peor miedo. Tu peor pesadilla. No podrías permanecer en la
habitación durante mucho tiempo sin morir. Porque tu miedo te matara. Tu propia fobia te comerá las entrañas. Me imagino dentro de esa habitación. Me imagino cual seria mi mas oscuro miedo. No tengo que imaginar mucho. La idea aparece en mi cabeza, difusa al principio, más nítida después. Hasta que, en décimas de segundo, vuelve a desaparecer para no volver jamás. Se que la idea no ha salido de mi cabeza, sino que se encuentra oculta, acechante, esperando otra oportunidad como esa para aparecer, para hacerse real, visible. Mi mayor miedo es ser yo. Mi mayor temor soy yo mismo. Me moriría si pudiera verme. Si pudiera tocarme como si fuera otra persona. Me pegaría un tiro si supiera que existe una persona exactamente igual que yo, y, como por arte de magia, estuviera en esa habitación. No podría soportarlo. El tren ha llegado a mi destino. Me bajo del vagón sin problemas. Tampoco hay gente. Solo obras. Toda la estación esta levantada. Las paredes son solo una masa informe de color gris. El techo no existe. El ruido de las maquinas es incesante. El sonido de las pisadas subiendo las escaleras mecánicas que no funcionan me desespera. Consigo salir de ese infierno que es el transporte público. El sol me pega en los ojos. Cierro los ojos, trato de respirar. Comienzo a andar en dirección a mi oficina. Anoche, cuando la niña de mis ojos se fue a su casa, después de quedarse a cenar conmigo y mis padres, me llamó un amigo. José. Hacia mucho tiempo que no tenia noticias de mis amigos. Desde la muerte de Mario no he vuelto a hablar con nadie. No he vuelto a salir por las noches. Ahora solo me dedico a conseguir ahorrar dinero para irme de la ciudad y escribir mi novela. Es mi único motor en la vida. Mi novela.
- Que pasa Pastor??. Cuanto tiempo, que es de tu vida??
- Pues ya ves José, poca cosa. Y tú que tal??
- Pues nada, como hacia mucho tiempo que no nos llamabas ni nada, pensábamos que te habías fugado con la niña de tus ojos.
- Que va tío, estoy un poco liado con el trabajo y eso…
- Bueno, pues ya va siendo hora de que dejes de pensar en el trabajo y en la novia. Te comento. Habíamos pensado en irnos un fin de semana a algún sitio. Casi todos hemos pensado que Ibiza estaría bien. Que te parece. No puedes decirme que no. En principio iríamos tú, yo, Ángel y Daniel.
- No se, José, ahora mismo me resultaría complicado poder irme a ningún sitio y….
- No me sirven excusas del tipo, “no tengo dinero” o cosas por el estilo. Además, no puedes casarte y tener familia sin conocer la fiesta de Ibiza. - La risa de José suena distante, como fuera de lugar -
- Ya, pero….
- No se hable más, Pastor. No puedes decirme que no.
- Esta bien. Esta bien. Iré con vosotros. A ver, cuando seria el viaje.
- El fin de semana que viene. Nos vamos el viernes, en cuanto salgamos de trabajar y nos volvemos el lunes, aprovechando que es fiesta en la capital. Serian tres días. Ya hemos reservado la habitación. Es en un hotelucho muy cerquita de Ibiza ciudad. No te preocupes por el dinero. En caso de que te falte dinero, yo te lo presto. Pero no puedes decirme que no. Lo vamos a pasar genial.
- Esta bien. Iré con vosotros. Te llamo para concretar la hora a la que quedamos.
- Muy bien Pastor. Nos mantenemos en contacto. Un abrazo.
- Otro para ti, José.
He llegado a la oficina. Como casi siempre 10 minutos tarde. Esta vez no hay nadie en sus puestos. La oficina esta vacía. Solo estoy yo, y mi soledad. Enciendo el ordenador. Me reclino en la silla. Cierro los ojos. Mi imaginación vuela. Mi alma sale de mi cuerpo. Atraviesa el techo y se va lejos. Lejos de mi cuerpo, para meterse en un cuerpo nuevo, distinto. Mi alma me ha dejado. SOLO. Y ese cuerpo, en un determinado momento, abrirá los ojos. Y se dará cuenta que su alma, mi alma, es una mierda. Se dará cuenta que no quiere ese alma. Un alma que el no ha elegido, que no ha tenido la oportunidad de conocer. Y mi alma, en algún momento, abandonara ese cuerpo para ocupar otro, desterrada de otro cuerpo. Vagara sola, sin destino, sin un rumbo fijo, porque nadie la querrá. En este preciso momento, siento amor, siento ternura y compasión hacia mi propia alma. Es la primera vez que siento algo así. Porque se que mi alma siempre estará sola, incomprendida.
MI ALMA DESPRENDIENDOSE
DE MI CUERPO
Suena la puerta. Entra alguien. Abro los ojos y me incorporo. Miro hacia la puerta. Es un chico. No le conozco. Se dirige hacia mí con paso decidido.
- Hola, Buenos días. Preguntaba por la señorita Rubio. (la señorita Rubio es la responsable de recursos humanos de mi empresa).
- Pues…. En estos momentos estoy solamente yo. Si te puedo ayudar en algo…
- Bueno… venia para empezar a trabajar.
- Ahhh, eres mi sustituto. Yo soy Pastor.
- Ah, hola, encantado, yo me llamo Iván.
- Encantado de conocerte Iván.
Mi sustituto. No me acordaba. Esta semana era cuando tenía que enseñar a mí
sustituto. No tengo ganas. No me apetece estar explicando a nadie nada. Pero no tengo escapatoria. Tengo que hacerlo. A pesar de todo, siento un cosquilleo en la boca del estomago. Cada vez estoy más cerca de conseguirlo. Solo queda una semana para huir de mi casa, de mi familia, de mi novia, de mis amigos y comenzar mi nueva vida. Una vida de escritor. Comienzo a recordar. Mierda. El viaje con mis amigos. La verdad es que en cierto modo me apetece. Así podría despedirme de ellos de una forma menos dramática. No se si la niña de mis ojos pondrá pegas al viaje. No creo que le haga mucha gracia que me vaya de viaje sin ella. Aunque se que lo entenderá. Siempre me entiende. Lo haré. Me iré con mis amigos de viaje y luego dejare mi vida. Esta semana tendré que comprar el periódico y mirar internet para alquilar una casa en la capital. Cualquier cosa que tenga techo y cama me sirve. No queda nada. Una semana. Solo una semana.

2 Comments:
Hola a todos /as. Siento el retraso en la actualización del blog, pero he estado de viaje (precisamente en Ibiza) y no he podido escribir nada.
Para los que querian aparecer en el blog (mis amigos Dani, Gusi, etc...), que sepais que vais a aparecer. He optado por vuestros nombres reales. Asi que si no os gusta como apareceis o no quereis que vuestro nombre aparezca os jodeis (jajajajaj).
Como he dicho antes, he estado en Ibiza, asi que, escribire sobre la isla en los siguientes post. (colgare alguna foto curiosa y eso). Espero que sigais leyendo como hasta ahora y que dejeis vuestros comentarios. Un abrazo a todos / as.
Pues si hubiera molado mazo lo de IBIZA pero creo q GANDIA a sido la ostia tambien.Bueno Peter nos vemos.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home